Las Neurociencias Cognitivas en el Siglo XXI

Introducción:

El interés que tengo por la Neurociencia, nace de la posibilidad intuitiva de una mejora continua de mis habilidades ( historia: de la autoayuda, a las Neurociencias, pasando por la terapia cognitiva, la PNL, la Psicología Positiva, entre las propuestas más destacadas), a partir del potencial increíble de ese portento de la naturaleza llamado cerebro, ese misterioso órgano de sólo un kilo y medio de peso en los hombres, y un poquito menos en las mujeres.

Unas palabras debe dedicarse a la fuente de ese potencial, 100,000 millones de neuronas, y diez veces más células gliales, sumado al inimaginable número de conexiones sinápticas posibles, lo que da un número absolutamente monstruoso, mayor que todos los átomos que pueblan el universo.

El equipo de trabajo del área de Neurociencias aplicadas de la consultora integrado por el Neurólogo Miguel A Pagano, y el Biólogo especializado en Neurociencias y Maestro Internacional de Ajedrez, Ernesto Juliá, sostienen la idea originalmente expresada por el premio Nobel de Neurología, Dra. Rita Levi-Montalcini, sobre la utilidad de conocer la estructura y funcionamiento de Cerebro, simplemente para poder utilizarlo de mejor manera, dice la Dra. Levi-Montalcini, “ El conocimiento de las estructuras cerebrales y su función es indispensable para una preparación racional para la vida, desde la juventud hasta la etapa senil”

Aquí tenemos dos problemas:

 1. no viene con Manual para el usuario.

2. si no lo usamos se deteriora!!!!.

Ambos problemas son la guía que conduce a los temas a estudiar, en primer lugar es importante conocer la estructura del Cerebro, como ya dijimos según lo explicado por Rita Levi- Montalcini, y también por el Dr. Miguel Pagano.

Ahora es importante al hacerlo, fijar la mirada en los aspectos que son más relevantes para comprender y mejorar su aprovechamiento en el desarrollo de comportamientos que nos permitan vivir mejor.

 

El otro punto, será responder rigurosamente a la pregunta ¿ El cerebro envejece, y al hacerlo que pasa, perdemos inexorablemente habilidades cognitivas superiores?, ¿ Cuál es el destino final de su enorme potencial?

 

Mi acercamiento al tema:

Por mi lado hace casi treinta años por un tema personal,  empecé mi estudio de este tema, luego desde hace unos veinte años, las neurociencias ocupan un lugar muy importante en el interés de la ciencia y esto se ha incrementado exponencialmente en los últimos tres, desde ese último período hemos comenzado la investigación del tema y la unión con nuestra práctica de consultoría y coaching.

La década del 90 fue denominada “La década del Cerebro”, y el siglo XXI, el siglo de la Ciencia de la mente, o como dice Eric Kandel en su libro “The Age of insight”, “El desafío central de la ciencia en el siglo XXI es entender la mente humana en términos Biológicos.

La posibilidad de estar a la altura de este desafío, se vislumbra, cuando la Psicología Cognitiva, la Ciencia de la mente, se fusiona con la Neurociencia, la Ciencia del cerebro”, y da lugar a la Neurociencia Cognitiva, allá por los años 70´s.

Todas estas investigaciones, parecen ser el hilo de Ariadna que nos conducirá por los intrincados pasajes del laberinto cerebral.

Entremos pues al laberinto, recorramos algunos de sus esquivos senderos, con la certeza de que dicho conocimiento ( como nos dicen los expertos), nos hará más hábiles y sabios.

 

·      Las grandes preguntas sobre el cerebro: Mitos y Verdades

Solemos hacernos algunas preguntas típicas, y otras más expertas sobre el cerebro.

O sea hay clases de preguntas sobre el cerebro, que se han hecho los seres humanos desde hace mucho tiempo.

 

1.Para que nos sirve conocer la arquitectura, como funciona y que es el Cerebro?

2.¿Utilizamos sólo el 10 % del Cerebro?

3.¿Qué tanto y que tan poco sabemos del Cerebro?

4.¿ Es cierto que las computadoras podrían imitar al cerebro, que hay de cierto en el fatalismo de Einstein y de Stephen Hawking?

5.¿ Es cierto que las Neuronas no se renuevan cuando somos adultos?

6.¿El cerebro se gasta?

7.¿Cuánta energía consume el cerebro por día, y durante la vida?

8.¿Es cierto que el cerebro, realiza muchas tareas que nos pasan inadvertidas?, ¿Cuáles son?

9.¿Dónde está la conciencia? ¿y el libre albedrío? Y la percepción?

 

Todas estas preguntas desvelaron a médicos, histólogos, filósofos, y tantos otros, veremos cómo avanzaron en el conocimiento de nuestro cerebro, y  que tantas respuestas encontraron, y por último trataremos de contestar, nosotros, entre todos, la pregunta clave,

 

10.¿Para que sirve todo este conocimiento, cuáles son sus aplicaciones prácticas?

¿Cómo se producen la conexión entre el cerebro, la mente y  el comportamiento?

 

·      Breve reseña histórica sobre las Neurociencias

 

La importancia del abordaje histórico de cualquier disciplina, es que nos permite ver la evolución que integra el sentido común de lo que hoy resulta evidente, dado esto vamos a resumir los puntos salientes de esta evolución.

“La comprensión de la mente humana en términos biológicos se ha transformado en la tarea científica fundamental el siglo XXI. Queremos entender la biología de la percepción, el aprendizaje, la memoria, el pensamiento, la conciencia, y también los límites del libre albedrío.

Los espectaculares progresos de la biología en los últimos cincuenta años nos permiten plantearnos hoy esos interrogantes”, dice Eric Kandel.

 

Neurociencias en la antigüedad:

 

Los egipcios creían, que el corazón y el diafragma eran los responsables del pensamiento.

En la antigua Grecia encontramos los primeros debates sobre la importancia del cerebro en relación con la vida mental del individuo.

El primer Neurólogo ( o neuropsicólogo), es Alcmaeon Croton, un alumno griego de Pitágoras, en el siglo V antes de Cristo, sobre las bases de sus investigaciones clínicas o patológicas se propuso que el cerebro era el órgano del pensamiento y de las sensaciones humanas.

Un siglo después Platón, tuvo una postura similar y propuso al cerebro como el “asiento del alma”, en el lado opuesto del debate estaban Aristóteles y Empédocles que defendían al corazón como continente del alma. Cien años después los escritos de Hipócrates, constituyen un importante punto de inflexión.

 

“Debe saberse en general que la fuente de nuestro placer, júbilo, risa y diversión, lo mismo que la de nuestro pesar, ansiedad, dolor y lágrimas, no es otra cosa que el cerebro. Es ése órgano en particular el que nos permite pensar, ver, oír, y diferenciar lo feo de lo hermoso, el mal del bien, lo desagradable de lo agradable. También el cerebro es el asiento de la locura y el delirio, de los temores y errores que nos asaltan, a menudo, por la noche, algunas veces durante el día; que ahí también  radica la causa del insomnio y del sonambulismo, de los pensamientos que no saldrán a la luz y que muchas veces son causa de perturbaciones, de los deberes olvidados y de las  excentricidades.”

 

HIPÓCRATES (460-370 A.C.)

 

Los primeros estudios anatómicos del cerebro fueron realizados por Nemesio durante ese mismo siglo.

En la época romana el gran médico Galeno, adhirió a todas estas presunciones de Hipócrates.

Mucho tiempo después, a comienzos del siglo XIX, un médico italiano Luigi Rolando proporcionó fundamentales detalles anatómicos del cerebro y le dio el nombre a algunas estructuras que lo componen.

La evidencia empírica resulta crucial para el desarrollo de la ciencia moderna.

 El estudio de casos, sobre todo previo al desarrollo de las tecnologías actuales que permiten el estudio del cerebro in vivo, lograron los mayores avances en los estudios neurocientíficos.

Es por eso que se considera al neurólogo francés Paul Broca como uno de los pilares de la neurociencias. En 1865 exhibió  un primera evidencia empírica sustancial de la ubicación espacial en el cerebro humano ligado con determinadas funciones.

Al respecto de los descubrimientos sobre el funcionamiento del Cerebro y los misterios de la mente, durante mucho tiempo se abordaron en indagaciones filosóficas introspectivas o en las intuiciones de grandes novelistas, finos observadores de la naturaleza humana, como Shakespeare, Jane Austen, Marcel Proust, Virginia Woolf, Charles Dickens Fedor Dostoievsky, León Tolstoi.

Claro está que ni la introspección más entrenada, ni la intuición creativa permitirían acrecentar sistemáticamente los conocimientos necesarios para fundamentar la Ciencia de la Mente, entonces son los métodos experimentales tomados de otras ciencias, como la Astronomía, la Física, y la Química  dan el gran impulso en el cual estamos hoy.

La gran revolución en el entendimiento del sistema nervioso ocurrió en Italia y en España. Camilo Golgi, un científico italiano desarrolló la técnica llamada “tinción argéntica”. Y Santiago Ramón y Cajal, un médico español, encontró ( utilizando la técnica de Golgi) contrariamente a la visión de Camilo Golgi, que las neuronas eran entidades separadas, y puso fin a la discusión sobre este tema.

El padre de la Neuropsicología actual es el psicólogo ruso y médico, Alexander Romanovich Luria, quien perfeccionó diversas técnicas para estudiar el comportamiento de las personas con lesiones en el sistema nervioso, y completó una batería de pruebas psicológicas diseñadas para establecer las afecciones en los procesos psicológicos: atención, memoria, lenguaje, funciones ejecutivas, entre otros.

En 1970, el profesor George Miller, de la Universidad de Princeton acuño el término Neurociencias Cognitivas.

En los años venideros, las herramientas tecnológicas contribuyen a lograr avances muy importantes sobre la investigación neurocientífica, destacan la resonancia magnética nuclear y la tomografía por emisión de positrones (PET), que permiten ver la actividad cerebral en vivo.

Sin embargo el poder de estas herramientas está acotado al tipo de problema que uno elige investigar. Ante preguntas mal formuladas, incluso la herramienta más compleja y supuestamente eficaz, puede no proporcionar una respuesta correcta.

La fuerza de las neurociencias esta dada, por su naturaleza interdisciplinaria que le permite integrar paradigmas diversos y por la convergencia de diferentes métodos investigación, allí como dice el premio nobel Eric Kandel en su libro “En busca de la Memoria” la convergencia de la Psicología Cognitiva, la Biología Molecular, la filosofía del espíritu y la Neurobiología, da origen a la Neurociencia Cognitiva, que se revela sumamente plástica para aplicarla en campos muy diversos y asume nombres particulares:

 

1. Neuropsicología

2. Neuromarketing

3. Neurociencia Contemplativa ( efectos de la meditación)

4. Neuromanagement

5. Neurociencia afectiva, entre otros.

 

 

·      Arquitectura del pensamiento o del Sistema Nervioso:

 

Sistema Nervioso

 

·      Sistema Nervioso Central: Está constituido por el Cerebro ( encéfalo) y la médula espinal. Están protegidos por tres membranas ( duramadre, piamadre, y aracnoides), denominadas genéricamente meninges. Además, el encéfalo y la médula espinal están cubiertos por envolturas óseas, que son el cráneo y la columna vertebral respetivamente.

·      Las cavidades de estos órganos están llenas de un líquido incoloro y transparente que recibe el nombre de “líquido cefalorraquídeo”. Las células que forman el SNC se disponen de tal manera que dan lugar a dos formaciones muy características:

·      La Sustancia Gris, constituida por cuerpos neuronales

·      Y las sustancia blanca, formada principalmente por las prolongaciones nerviosas ( dendritas y axones), cuya función es conducir la información.

 

 

·      El cerebro

 

El cerebro está compuesto por dos hemisferios y el cuerpo calloso que los une. Aunque no lo parezca, el cerebro humano tiene una superficie aproximada de dos metros cuadrados, pero cabe en el cráneo debido a que está plegado de una forma muy peculiar.

Hemisferios cerebrales.

El cuerpo calloso o la comisura magna, un grueso haza de fibras nerviosa, separa ambos hemisferio, sirviendo así mismo de conexión entre ambos.

Los neurólogos Sperry y Gazzaniga, determinaros las características de ambos y sus funciones principales, en los años 60.

Las preguntas aquí son cuales son las características de ambos?, similitudes y diferencias?, la función, si es que existe del cuerpo calloso?, todas estas preguntas siguen vigentes y las respuestas evolucionan.

La corteza cerebral es una capa delgada de sustancia gris que cubre la superficie de cada hemisferio cerebral.

Dicha corteza, como hemos dicho, es de una extensión superior a la que cabría desplegada dentro del cráneo. Para lograrlo, la superficie cortical se pliega  al plegarse  forma los “surcos” o “cisuras”, que no son más que la expresión visible de dichos pliegues.

 Las áreas que se encuentran visibles entre los pliegues es lo que llamamos “giros” o “ circunvoluciones”.

 Existe tres cisuras principales, que dan lugar a los lóbulos cerebrales, de Silvio, de Rolando, y la cisura parieto –occipital, dan lugar a los denominados lóbulos frontales, parietales, temporales y occipitales.

El cerebro no es macizo, sino que tiene en su interior una serie de espacios intercomunicados entre si llamados “ventrílocuos”. Los ventrílocuos son dos espacios bien definidos y llenos de líquido cefalorraquídeo que se encuentran en cada uno de los dos hemisferios. Este líquido sirve para proteger la parte interna del cerebro de cambios bruscos de presión y para transportar sustancias químicas.

 

El cerebelo

Se encuentra en la fosa craneana posterior, por debajo del lóbulo occipital del cerebro, del que está separado por la llamada “tienda del cerebelo”.

El cerebelo constituye una parte clave en el sistema de control motor, ya que coordina la contracción uniforme y secuencial de los músculos voluntarios y establece con suma precisión  sus acciones, haciendo que mientras unos se contraen, los músculos antagonistas se relajen, para permitir  la concreción de un movimiento con un objetivo determinado. Además de su función motora, el cerebelo interviene en procesos cognitivos.

·      Sistema  Nervioso Periférico: Incluye todos los nervios fuera del cerebro y la médula espinal, y comprenden los nervios craneanos/espinales y los ganglios periféricos

 

El cerebro Triuno de Mc Lean

 

Existe una teoría desarrollada por el investigador Mc Lean, que es compartida de manera general por numerosos investigadores, veamos por ejemplo como la expresa ( sin decirla, en forma explícta) Daniel Goleman en su libro “El Cerebro y la Inteligencia Emocional”.

“ El neocórtex contiene centros dedicados a la cognición y a otras operaciones mentales complejas. Por el contrario, en las zonas subcorticales, se realizan los procesos mentales más básicos.

Justo por debajo del cerebro pensante, y adentrándose en el cortex, se encuentran los centros límbicos, las principales zonas del cerebro dedicadas a las emociones. Las hallamos también en el cerebro de otros mamíferos.

Las partes más antiguas del subcórtex se prolongan hasta el tronco del encéfalo, conocido cómo  “Cerebro Reptiliano”, por tratarse de una suerte de arquitectura básica que tenemos en común con los reptiles.

Vemos como aparecen los tres cerebros, El Neocórtex (evolutivamente el más reciente hace unos 10,000 años), el Límbico o Mamífero, que aparece en la evolución hace unos 100,000 años, y el Reptiliano, que está en los reptiles hace millones de años.

 

 

Principales hallazgos y su implicancia

 

Dentro de este capítulo debemos incluir varios temas a saber:

1.La Neuroplasticidad:

2.La Neurogénesis en los adultos:

3.El poder de los hábitos,  los reflejos, y el ahorro de energía, típica inclinación del cerebro para aumentar su eficiencia, últimos descubrimientos.

 

·      Las grandes intuiciones filósofos, escritores, y otros

 

Hoy en día estamos en condiciones de abordar el desafío principal del Siglo XXI, ¿Cómo funciona el Cerebro?, una teoría de la mente humana, dónde está la conciencia.

Cada vez con mayores recursos tecnológicos, ( la resonancia magnética nuclear, la tomografía por emisión de positrones ( PET) miden índices de actividad cerebral.

A principios de la década del 80 la neurociencia cognitiva incorporó las técnicas de la biología molecular, lo que dio origen a una nueva ciencia de la mente.

Cómo dice Eric Kandel en su fantástico libro, “En busca de la memoria”, toda revolución, tiene su raíces en el pasado, y la que culmino en la formación de la nueva ciencia de la mente no es una excepción.

A mediados del siglo XIX Charles Darwin, dijo que no fuimos creados en un acto único sino que evolucionamos a partir de nuestros antepasados animales. También propuso una idea aún más audaz, que la fuerza que impulsa la evolución no responde a un propósito consciente, inteligente o divino, sino que constituye un proceso “ciego” de selección natural, procedimiento totalmente mecánico de selección por medio de pruebas y errores, que se fundamenta en la variaciones hereditarias.

Si bien los biólogos hoy estudian el cerebro con metodología cada vez más sofisticada, en el pasado existen interesantes y profundas observaciones originadas en la introspección filosófica, y la intuición literaria, así grandes filósofos del pasado, Platón, Socrátes, Descartes, Spinoza, etc, y grandes genios de la literatura, cómo Proust, George Eliot, Jane Austen, Walt Whitman, Virginia Wolf, etc. nos han asombrado con la precisión de sus observaciones, hoy corroboradas por la nueva ciencia de la mente.

Elegimos de ese selecto grupo de pensadores a tres de ellos para destacar sus pensamientos y someterlos al escrutinio de la ciencia moderna de la mente, y para asombrarnos con su profética precisión.

 

Walt Whitman

 

Empecemos pues con lo que hace más de un siglo nos decía Walt Whitman, su revelación consistió en ver el cuerpo y la mente como inseparables. La fusión realizada por Whitman entre cuerpo y alma era una idea revolucionaria, en aquella época, los científicos creían que nuestros sentimientos provenían del cerebro y que el cuerpo era sólo un conglomerado de materia inerte.

La Neurociencia reconoce ahora que la poesía de Whitman rebosaba verdad: las emociones son generadas por el cuerpo, como señala el neurocientífico Antonio Damasio “ La mente está en un cuerpo, no sólo en un cerebro”.

Recordemos que el relato de la separación entre el cerebro y el cuerpo empieza con René Descartes, el filósofo más importante del siglo XVII, que dividió el ser en dos sustancias distintas: un alma y una carcasa mortal.

La frenología, pseudo ciencia de principios del Siglo XIX, fue una cabal representación de ese pensamiento, al proponer que según la forma craneal era el carácter y la inteligencia de las personas.

Así al estudiar el cráneo de Descartes, que tenía una frente pequeña, en lugar de poner en duda sus bases, decidieron ridiculizar los pensamientos del filósofo.

La Neurociencia moderna está descubriendo la anatomía subyacente a la poesía de Whitman. Asumiendo su hipótesis poética- la idea de que los sentimientos empiezan en la carne- ha descubierto los nervios y regiones cerebrales exactas, que la hacen verdadera.

Damasio ideó un experimento ingenioso que llamó “el test del apostador”, el que brinda una mirada que sin duda nos acerca a las intuiciones de Whitman.

A un sujeto, el jugador, se le daban cuatro barajas dos negras y dos rojas, más 2,000 dólares en dinero para que apostara. Cada carta le decía al jugador si había ganado o perdido dinero. Se le pedía al sujeto que levantara una carta de una de las cuatro barajas y ganara todo el dinero posible.

Pero las cartas no estaban distribuidas al azar. Damasio había amañado el juego. Dos de las barajas estaban llenas de cartas de alto riesgo. Estas barajas tenían premios mayores ( 100 dólares), pero también contenían fuertes penalizaciones monetarias ( 1250 dólares). Las otras dos barajas, en comparación, resultaban aburridas y conservadoras. Pero aunque contenían premios menores ( 50 dólares), raras veces castigaban al jugador. Si los apostantes sólo tomaban cartas de estas dos barajas tendrían ventaja.

Al principio, el proceso de selección de cartas se hizo completamente al azar. El jugador no tenía motivos para preferir ninguna baraja concreta, de manera que robaba de cada montón, buscando sus propias pautas para ganar dinero. Por término medio, los participantes tenían que levantar unas cincuenta cartas antes de empezar a robar de las barajas más ventajosas. Habían que levantar unas ochenta cartas antes del que el sujeto experimental medio pudiera explicar por qué prefería estas barajas. La lógica es lenta.

Pero Damasio, estaba interesado en otra lógica. Estaba interesado en el cuerpo. De modo que colocó electrodos en las palmas de los sujetos y midió la conductancia eléctrica de su piel. En general, unos niveles más altos de conductancia en la piel señalan la presencia de nerviosismo.

Lo que Damasio descubrió fue que, después de robar sólo diez cartas, la mano del sujeto experimental se ponía “nerviosa” siempre que se acercaba a una de las baraja negativas. Mientras que el cerebro todavía tenía que comprender todo el juego ( lo que tardaría aún otras cuarenta cartas en hacer), la mano del sujeto ya “sabía”, de que baraja robar. Lo que es más, a medida que la mano se iba electrificando cada vez más, el sujeto empezaba también a robar cada vez más a menudo en las barajas más ventajosas. Las sensaciones inconscientes generadas en el cuerpo precedían a la decisión consciente. La mano conducía a la mente.

A Whitman le habría gustado mucho este experimento.

“ Ven dijo mi alma,

Escribamos versos para mi cuerpo ( pues somos uno)”

Walt Whitman “ Hojas de hierba”.

 

George Eliot

Eliot, cuyo verdadero nombre fue Mary Anne Evans, quería penetrar la oscuridad de los procesos más insignificantes, que se daban en el centro de la vida humana.

Crítica del romanticismo ingenuo, siempre se tomó en serio los hechos escuetos de la ciencia. Si la realidad está regida por causas mecánicas, ¿ Es entonces la vida una simple máquina veleidosa, y no somos más que la suma de elementos químicos y de instintos a la deriva en medio de un universo indiferente?, ¿Es el libre albedrío una pura ilusión?.

Viviendo en una época marcada por una pujante racionalidad, las cuestiones acerca de la libertad humana pasaron al centro del debate científico.

 El positivismo, una nueva variedad de filosofía científica fundada por Augusto Comte, prometía una utopía de la razón, un mundo en el que los principios científicos perfeccionarían la existencia humana.

El fundador de esa ciencia de la humanidad fue Pierre-Simon Laplace, el matemático más famoso de su tiempo.

Eliot finalmente enfrentó críticamente estás teorías, el universo no podía ser la destilación resultante de una serie de causas perfectamente identificadas. La libertad, por frágil que pudiera ser, tenía una existencia real. Sabía Eliot que no había nada en la vida que pudiera vaticinarse de una manera precisa, y lo dejó claro en su novela Daniel Deronda. Eliot se sintió por lo mismo, atraída por la teoría de Darwin sobre la selección natural.

El misterio intrínseco en la vida es uno de los temas que Eliot aborda con mayor elocuencia, una de sus frases favoritas era “ Créeme, hay más fe viva en una duda sincera que en la mitad de los credos”.

En sus novelas muestra la protagonista atrapada por las convenciones sociales del Siglo XIX, como advierte Eliot, “No hay ningún humano cuyo ser más íntimo sea tan fuerte que no esté fuertemente determinado por lo que existe fuera de él”.

Si la ciencia pudiera ver la libertad, ¿ qué aspecto tendría ésta?. Y , si quisiera encontrar la voluntad ¿ dónde la buscaría?. Eliot creía que la capacidad de la mente para modificarse a si misma, era la fuente de nuestra libertad.

La expresión más conspicua de ese tema fue la creencia científica de que los humanos nacían con una serie completa de neuronas. Según esa teoría, las células cerebrales, a diferencia de cualquier otra célula de nuestro cuerpo, no se dividían. La suerte de la mente ya estaba echada.

En el transcurso del Siglo XX, esta idea se convirtió en uno de los principios fundamentales de la Neurociencia.

En ese sentido es interesante recorrer la evolución de ese aserto que después de muchos años ha quedado desmantelado completamente.

El adalid de la idea fue Pasko Rakic, de la Universidad de Yale, a principios de la década de los 80 “probó” con 12 monos Rhesus, a los que inyectó timidina radioactiva, lo que permitió rastrear el desarrollo de neuronas en el cerebro, y no encontró signos de neurogénesis, escribió luego un artículo científico muy influyente “ Limits of Neurogenesis in Primates”, que publicó en 1985.

Gould, Kaplan y otros demostraron que estas pruebas fueron erróneas, y que si existe la neurogénesis en los Primates.

 George Eliot llevaba razón, estar vivos es empezar incesantemente.

Pero esto,  aunque significa que la naturaleza humana no tiene leyes inmutables, también significa que siempre podemos mejorar, pues estamos en perpetuo trance de realizarnos

Cómo Eliot creyó que la libertad es algo que llevamos incorporado en nosotros mismos. Al nivel más fundamental, hay en la vida mucho margen de libertad, una libertad definida por una plasticidad que desafía a todo determinismo.

 

 

Marcel Proust

 

¿Qué clase de verdad descubrió Proust?. Resulta algo manido afirmar que describió un medio muy real, que ofreció una instantánea de la sociedad parisién de la glamorosa belle époque.

Otros expertos en literatura se centran en el estilo de sus frases, en las extasiadas reverberaciones y arrulladoras cadencias cuando describe cualquier de las innúmeras veladas a las que asistía. Pero en todas estas creencias y en la habilidad artística de Proust, si bien son ciertas, dejan en un segundo plano la seriedad de sus pensamientos sobre la memoria.

Aunque Proust sentía una debilidad especial por las oraciones subordinadas y los pasteles, intuyó en cierto modo, por la pura fuerza de los adjetivos y la soledad, alguno de los fundamentos de la neurociencia moderna.

Una de las grandes ideas clarividentes de Proust fue que nuestros sentidos del olfato y el gusto tenían una única carga de memoria.

¨Pero cuando nada subsiste ya de un pasado antiguo, cuando han muerto los seres, y se han derrumbado las cosas, solos, más frágiles, más vivos, más inmateriales, más persistentes, y más fieles que nunca, el olor y el sabor perduran mucho más, y recuerdan, y aguardan , y esperan, sobre las ruinas de todo, y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita el edificio enorme del recuerdo”

 En busca del tiempo perdido

La neurociencia reconoce ahora que Proust llevaba razón. Rachel Herz psicóloga de la Universidad de Brown, ha demostrado en un trabajo atinadamente titulado “Testing the Proustian Hypothesis”, que nuestros sentidos del olfato y del gusto son extraordinariamente sentimentales. Esto es así porque el olfato y el gusto, son los únicos sentidos que enlazan directamente con el hipocampo, el centro de la memoria a largo plazo del cerebro. Su marca es indeleble.

Todos nuestros demás sentidos ( vista, tacto, oído), son procesados primeramente por el tálamo, la fuente del lenguaje y puerta de entrada a la conciencia. De lo que resulta que estos sentidos son mucho menos eficaces a la hora de concitar nuestro pasado.

Proust intuyó esta anatomía y utilizó el sabor de la madalena y el aroma del té para revivir su infancia.

Otras de las grandes intuiciones de Proust, la podemos denominar la Mentira del ayer, dice Proust “ Cómo cada recuerdo esta lleno de errores, no hay necesidad de guardar un registro”. La insinceridad de la memoria fue documentada por primera vez por Freud de manera accidental, con numerosos casos de mujeres que imputaban sus historias nerviosas a abusos sexuales padecidos durante la niñez.

 Nuestros recuerdos, concluyo Freud, son un tanto cínicos, diseñados por el cerebro para que nos parezcan verdaderos, independientemente de que ocurrieran o no.

 

Segunda Parte: APLICACIONES PRÁCTICAS

 

Todo lo anterior, no responde a nuestra principal preocupación, encontrar el camino para ser mejores, y ayudar a las personas a descubrir caminos de enriquecimiento intelectual y crecimiento económico, sin embargo nos ayuda a despejar el camino.

Por lo que en esta parte del escrito desarrollaremos los caminos que está recorriendo la Neurociencia Cognitiva con el objetivo de superación antes mencionado.

Es interesante señalar una idea clave, expresada por Kandel, en su libro “En busca de la memoria”:

“Los procesos de la memoria nos son más útiles si podemos recordar rápidamente los sucesos felices y atenuar el impacto emocional de los acontecimientos traumáticos y de las decepciones”.

Una idea relacionada, difundida por años de libros de autoayuda, confirmada ahora por las Neurociencias, “pensar positivamente, ayuda, en efecto, a ser positivo. Y maldecir y echar pestes por cualquier cosa, a todas horas, a ser infeliz”, según el decir de Jorge Volpi, en su interesantísimo libro “Leer la Mente, el cerebro y el arte de la ficción”, introduce esta frase diciendo “Aunque me horrorice decirlo” ( no es un fanático, por lo visto, de los positivistas libros de autoayuda)

 

 

Neurociencias Aplicadas:

 

·      El neuromarketing : ámbito de negocios

Esta creciendo en popularidad por la difusión de algunos autores, como Nestor Braidot, que ha escrito varios libros dedicados al tema, y una serie de empresas, entre las que está la Consultora Blind Mind, con sede en San Diego, y dirigida por un publicista llamado Jurgen Klaric, que es además difusor de estos temas, hace un año dio una charla para Televisa sobre Neuromarketing, -se puede ver esta conferencia en Youtube-, es muy interesante el planteo sobre el uso de las técnicas como la resonancia magnética funcional o los estudios de electroencefalografía, para evaluar el comportamiento humano en relación  al mercada y consumo de productos y bienes de uso.

Los científicos e investigadores de la Neurociencia, como por ejemplo el Dr. Facundo Manes, master en sciences de la Universidad de Cambridge y rector de la Universidad Favaloro, que además es el creador del Instituto de Neurociencias Cognitivas ( INECO), nos advierte lo siguiente:

 mayoría de estas empresas prometen brindarle a sus clientes, la verdad acerca de lo que los consumidores piensan y sienten de un producto.

También afirman que sus métodos permiten revelar la actividad mental inconsciente de las personas ante un producto al momento de tomar una decisión.

Para abordar críticamente esta situación, debemos analizar esta oferta a partir de dos elementos antedichos. Es cierto que los últimos años han sido testigos del avance de metodologías cada vez más precisas y efectivas para medir la actividad de la corteza cerebral, tanto espacial como temporalmente ( es decir, qué áreas se involucran en determinadas tareas y en qué momento).

Sin embargo, este avance no implica que se puedan conocer los pensamientos de una persona con solo mirar las áreas que se activan de su cerebro en un estudio de resonancia.”

De este modo es interesante el uso de todos estos nuevos conocimientos en el ámbito del marketing, con el cuidado de no tomar los datos como verdades absolutas, sino más bien como una forma de orientar el camino a recorrer en el análisis estratégico de los mercados.

 

·      Neuropsicología

 

La psicología clínica, que tiene el magnífico antecedente en su padre, Sigmund Freud (sus primeros años como profesional estuvo dedicado a la investigación científica en Neuroanatomía, en el laboratorio del Dr. Ernst Bruecke, y estuvo muy cerca de ser el descubridor sobre  función de la Neurona, como unidad básica de funcionamiento de Sistema Nervios-finalmente no lo haría él, sino Wilhelm von Waldeyer en el año 1884), está muy interesada en los hallazgos de la neurociencia y toma en cuenta todos los descubrimientos de los últimos años para aplicarlo a su práctica. Los psicólogos clínicos están aterrizando esos descubrimientos a los comportamientos para mejorar la calidad de vida de sus pacientes.

 

·      Recursos humanos

 

Finalmente, dónde enfocaremos nuestra atención es en el comportamiento organizacional, cómo las Neurociencias serán de gran utilidad a las empresas, para mejorar las conductas y comportamientos de sus integrantes, en las más diversas áreas.

 

·      Neurociencia y emociones: control emocional

 

La autoregulación de las emociones y los impulsos dependen en gran medida de la interacción entre el córtex prefrontal ( el centro ejecutivo del cerebro) y los centros emocionales del Cerebro Medio, en particular de los circuitos que convergen a la amígdala.

La amígdala es  un punto desencadenante de la angustia, la ira, el impulso, el miedo etcétera. Cuando ese circuito toma las riendas, suele actuar como el “jefe malo”, y nos conduce a realizar acciones de las que más tarde podemos arrepentirnos.

La interacción entre estas dos zonas del cerebro crea una autopista nerviosa que, cuando está equilibrada, es la base del autodominio.

Que nos muestra hoy las posibilidades de las Neurociencias, que cuando alguien está muy alterado la amígdala derecha en particular se encuentra extraordinariamente activa, así como el córtex prefrontal derecho. La amígdala ha apresado esa zona prefrontal y la gobierna para afrontar el peligro que se ha percibido.

Cuando se activa ese sistema de alarma sufrimos la clásica respuesta lucha, huida o paralización, que desde un punto de vista cerebral significa que la amígdala ha puesto en funcionamiento el eje hipotalámico, hipofisario- suprarrenal, y el cuerpo sufre una descarga de hormonas del estrés sobre todo cortisol y adrenalina.

Pero ¡ojo!, la amígdala se equivoca con frecuencia, de la señal recibida por la vista y/o el oído, se queda con una impresión poco rigurosa. Comete errores a menudo, en especial en la vida moderna, dónde los peligros suelen ser simbólicos y no amenazas físicas. Por ello cuidado con las reacciones, puede  y frecuentemente lo son, ser exageradas.

En el entorno laboral vamos a enunciar a algunos detonantes de la amígdala.

Ser objeto de condescendencia y falta de respeto

Recibir un trato injusto

No sentirnos valorados

Tener la impresión de que no nos escuchan

Vernos sometidos a calendarios poco realistas

Todo esto provoca el llamado “Secuestro Amigdalar”, con sus nefastas consecuencias.

Sabido esto, desde las neurociencias, ( gracias neurociencias), que hacer?

 

1.   Conocernos

2.   Estar atentos a nuestras señales corporales ( hipótesis del marcador somático de Antonio Damasio)

3.   Observar lo que sucede en nuestra mente

4.   El valor de la pausa, tenemos el poder de vetar la reacción que inicia el cerebro emocional. (Readiness Potential)

5.   Practicar la anticipación: la agenda emocional.

 

Y como la práctica hace al maestro, empezar a crear el hábito de indagar nuestra habitualidad emocional, y construir un nuevo hábito para el mejor manejo de nuestras emociones, la anticipación de nuestro día emocional, y

sabiendo nuestras debilidades, programar nuestras reacciones de manera más hábil, recomendación que viene de los filósofos estoicos, quienes han sido unos grandes intuitivos avanzados, en términos de aplicación práctica de las Neurociencias.

 

 

·      Neurociencia y estrés : Gestión del estrés

 

En los tiempos actuales el mundo laboral tiene un contenido de incertidumbre, muy superior a épocas pasadas, y la vida laboral esta plagada de momentos complejos y hasta dramáticos.

Fusiones, adquisiciones, trabajos perdidos, órdenes irracionales que llegan  de la sede central, gente irrazonable que ocupa cargos directivos, etcétera.

¿Cómo gestionar ese estrés constante que puede convertirse incluso en auténtica angustia.

Veamos como funciona el cerebro para deducir una estrategia que nos permita afrontar estas situaciones con solvencia.

El Director del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin, Richard Davidson, ha llevado a cabo investigaciones muy importantes sobre las zonas prefrontales izquierda y derecha.

En el laboratorio del Dr. Davidson se ha visto que todos tenemos un índice de actividad prefrontal izquierda- actividad prefrontal derecha ( en parte en reposo, cuando no hacemos nada concreto), que predice con precisión nuestra gama de humores cotidiana.

Ese índice izquierda – derecha revela nuestro punto de ajuste emocional. Quienes presentan mayor actividad prefrontal izquierda que derecha tienen más posibilidades de experimentar emociones positivas cotidianamente. Además , quienes se encuentran en el extremo izquierdo de la campana de Gauss se recuperan de las adversidades con una rapidez extraordinaria.

Davidson ha investigado asimismo los “Estilos emocionales”, que en realidad son estilos cerebrales. Existe uno ( primer estilo) que refleja con qué facilidad nos enojamos: dónde nos encontramos en el espectro que va de la gente con una amígdala explosiva a la imperturbable. La famosa gente que es definida por la expresión coloquial, “De mecha corta”.

Un segundo estilo indica con qué velocidad nos recuperamos tras un momento de angustia. Hay quienes se reponen rápidamente una vez que se alteran, mientras que a otros les cuesta mucho tiempo. En el extremo de la lentitud está la gente que da vueltas a las cosas o se preocupa sin cesar, que sufre secuestros amígdalares leves continuados.

El tercer estilo evalúa la profundidad de los sentimientos de una persona. Unos los experimentan con mucha intensidad y otros de modo más superficial. Quienes presentan sentimientos más fuertes pueden disponer de mayor capacidad para comunicarlos con autenticidad y eficacia para emocionar a la gente.

 Goleman, menciona los trabajos de Barbara Fredrickson, de la Universidad de Carolina del Norte, que ( basado en la investigación estadística de Marcial Losada), la gente que prospera en la vida ( que tiene relaciones positivas y un trabajo gratificante, que considera que su existencia tiene sentido), experimenta al menos tres acontecimientos emocionales positivos por cada uno negativo.

También ha observado un índice con esa tendencia en los equipos de éxito, pero en este caso el índice es de cinco contra uno.

Para cultivar una mayor intensidad de la actividad de la zona prefrontal izquierda, podemos aplicar diferentes estrategias.

 

Recursos:

 

1. Conciencia Plena o “Mindfulness

2. Visualización positiva

3. Entrenamiento autógeno

4. Experiencias contemplativas

 Entre otros…

 

 

·      Neurociencia y motivación:

 

Las palabras motivación y emoción, tiene orígenes parecidos: las dos están relacionadas con el concepto de movimiento. La motivación es lo que nos impulsa para conseguir un objetivo. Todo lo que nos motive nos hace sentir bien, cómo sabemos la base de nuestro funcionamiento como seres humanos está en buscar el placer o evitar el dolor.

La naturaleza para que hagamos lo que le interesa, lo convierte en placer, dice Goleman en su libro sobre “El Cerebro y la Inteligencia Emocional.

Aquí también es importante ver cual es la zona  del córtex prefrontal que está más activa, si es la izquierda, es la de los individuos motivados, o sea el secreto está en conseguir activar esa zona, allí aplican los métodos detallados en el apartado anterior.

Es interesante recordar aquí la teoría de David Mc Clelland, que planteó tres tipos de motivadores principales de los seres humanos, a saber:

 

1.  La necesidad de Poder

2.  La necesidad de Afliliación

3.  La necesidad de logro

 

Las conclusiones que podemos sacar de lo que sabemos sobre el cerebro, hoy es que estamos más motivados cuando se activa la zona prefrontal izquierda y sabemos que los recursos para lograr una mayor activación en esa área son la meditación, el ejercicio físico,  y encontrar nuestra ocupación de flujo, aspecto que abordaremos al considerar el rendimiento óptimo.

 

 

·      Neurociencias y rendimiento óptimo

Los pasos dados hasta ahora, el control emocional, la gestión del estrés y la motivación, nos lleva y tienen total relación con el rendimiento optimo.

Dos psicólogos Yerkes y Dodson trabajaron sobre una relación que nos interesa mucho en este punto, estrés y rendimiento. Estos psicólogos no podían saberlo pero estaban estudiando los efectos en el eje hipotalámico- hipofisario- suprarrenal, las conexiones que segregan hormonas del estrés cuando se activa la amígdala.

La ley de Yerkes y Dodson recoge tres estados principales, la desvinculación, el flujo, y la sobrecarga. Cada uno de ellos tiene una enorme influencia en nuestra capacidad para rendir al máximo: la sobrecarga y la desvinculación dan al traste con nuestros esfuerzos, y el flujo les saca el máximo partido

 

·      Conclusiones : Nuevos caminos que abren los descubrimientos de las neurociencias

 

Develar cómo nos puede ayudar la increíble evolución del conocimiento del cerebro en la última década, a mejorar, en ultima instancia la calidad de vida del ser humano, en cuanto a sus conductas y habilidades.

Las relaciones entre el cerebro reptiliano, el mamífero y el neocortex en el proceso de toma de decisiones son un punto que ofrece en las áreas de la Gestión del estrés, control de mas emociones, motivación y rendimiento óptimo, muchas oportunidades para ser más efectivos y más felices.

Desarrollar ejercicios para que la Neuroplasticidad haga su parte, generar los hábitos que nos exijan y saquen fuera de la zona de confort, construir cada vez más momentos “eureka”,  a partir de conocer el proceso para llegar a ellos, son espacios muy fértiles para trabajar desde el área de desarrollo del talento.

Cada día que pasa, nuevos descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro, sus partes y la interacción de ellas ofrecen un alentador panorama para aquellos dispuestos a sacar el máximo partido de nuestro maravilloso CEREBRO.

Estamos comprometidos, nosotros y nuestro equipo de especialistas, a estar al tanto de cada novedad, y su influencia en el desarrollo del talento, para convertirla en un recurso para la productividad y la felicidad del ser humano.

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